¡Que no te dejen sin música!

Sgae | 14 marzo, 2014

¡Que no te dejen sin música!

Recientemente un amigo me ha invitado a firmar online una petición en change.org con la que no contaba. Como cualquiera de los lectores, recibo innumerables solicitudes de apoyo a causas, que en la mayoría de los casos son justas y merece la pena respaldar con la firma, aun siendo consciente de que de poco les servirá a los refugiados sirios que José Luís Acosta respalde su iniciativa.

Sin embargo, creo que el José Luís Acosta presidente de las Sociedad de Autores y Editores, sí que debe pronunciarse en firme sobre la última petición de apoyo recibida: se trata de la situación por la que atraviesan los estudios artísticos y musicales en la Comunidad de Madrid, a los que la aprobación de la LOMCE, o ley Wert, como popularmente se ha denominado, no ha hecho sino dar la estocada final.

Así, según se desprende del Real Decreto 126/2014, de 28 de febrero, por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria, la música pasa a ser asignatura optativa y sin tiempo concreto para su docencia, de tal modo que en la etapa de Educación Primaria, los niños y niñas deben cursar como materias troncales Ciencias de la Naturaleza, Ciencias Sociales, Lengua Castellana y Literatura, Matemáticas y una Lengua Extranjera; Además, cursarán otras asignaturas específicas en cada curso como educación física, religión si los padres y madres así lo deciden y, sólo en función de la programación de la oferta educativa que establezca cada Comunidad Autónoma y, en su caso, de la oferta de los centros, religión, o Valores Sociales y Cívicos, a elección de los padres y madres, segunda lengua extranjera o educación artística.

Como los horarios de docencia son los que son, indefectiblemente, si se incrementan las horas destinadas a unas materias, disminuyen las de otras, y en este caso, parece evidente, que las materias optativas serán las peor paradas.

Decía al inicio, que esta no es sino la puntilla a una serie de medidas ya adoptadas y que no han contribuido en nada a promocionar las artes y en concreto la música en esta Comunidad: Ya son más de 30.000 los firmantes que quieren impedir la desaparición del Palacio de la Música, uno de los referentes históricos de la difusión cultural de la capital. En este caso, fue el anterior alcalde y hoy Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, quien permitió la venta del edificio aunque estableciendo como condición que “no se permitiera otro uso que el cultural”. La crisis económica llegó, Bankia no pudo hacer frente a los costes y el pasado mes de febrero supimos de las intenciones del consistorio de modificar la protección del edificio, que permitiría que una cadena de moda, adquiera el espacio de la Gran Vía madrileña.

Pero continuando con los más jóvenes, con quienes nos harán disfrutar de la música mañana, el Ayuntamiento de Madrid retiró el pasado curso 2012/2013 los apoyos económicos a las 13 escuelas de Música y danza de la villa. Así, los usuarios de estos centros han pasado de abonar 50,80 euros al mes a 140,97. Este incremento de los precios supuso que el número de alumnos se redujera en más de 200 y que en todas las escuelas de música haya plazas vacantes este curso. La Alcaldesa, Dña. Ana Botella, justificó en un Pleno ( 9 de octubre de 2012) la retirada de las becas para este tipo de formación en que “No es una enseñanza reglada, es una actividad postescolar, es una actividad fuera del horario escolar”.

Estas tres circunstancias son sólo un ejemplo del daño que decisiones de adoptadas en función unas determinadas situaciones económicas, pueden causar en el medio plazo a un sector tan crucial para el desarrollo del ser humano y de la sociedad en la que vive, como es el cultural.

Lanzo pues a nuestros responsables públicos una pregunta retórica: si el objetivo único es crear empleo y generar riqueza ¿acaso los profesores de las distintas disciplinas artísticas, los intérpretes, los autores, los productores, los tramoyistas, los ingenieros de sonido, los técnicos de iluminación, las empresas de ticketing, los promotores…. no son profesionales que crean empleo?

La reflexión es sencilla pero apabullante: sin formación, sin espacios para la difusión y sin un impulso colectivo a la creación, el talento emerge pero el camino resulta aún más tortuoso que el de quienes cuentan con el viento a favor.

José Luis Acosta
Presidente de la SGAE

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